Ambas instituciones comparten el mismo compromiso respecto al rol central de la cultura en el desarrollo humano, y reconocen la diversidad cultural como fuente de riqueza y de durabilidad.
Con respecto al medio ambiente, hay avances en nuevos materiales para el tratamiento de aguas contaminadas y aire polucionado que pueden mejorar notablemente la calidad de vida de millones de personas y darle acceso a agua potable.